
Resistencia a la insulina en el climaterio: alimentaciĂłn y movimiento para volver a responder
La insulina es como una llave que abre la puerta de las cĂ©lulas para que la glucosa entre y se use como energĂa. Cuando aparece resistencia a la insulina (RI), esa cerradura se “empasta”: el azĂşcar queda más tiempo en sangre, el cuerpo produce más insulina y… con el tiempo se acumula grasa abdominal, baja la energĂa y aumentan los antojos.
¿Por qué se vuelve más común en esta etapa?
- Menos estrógenos y algo menos de testosterona → perdemos músculo (nuestro gran “depósito” de glucosa).
- Más grasa visceral → más inflamación silenciosa.
- Sueño y estrés desordenados → la insulina trabaja peor.
Señales tĂpicas
Somnolencia postcomida, hambre “nerviosa”, cintura que crece aunque comas “igual”, análisis con triglicéridos altos/HDL bajo. Si te suena, es buen momento para intervenir.
Lo que funciona (y se puede empezar hoy)
- Plato que ordena hormonas
- ProteĂna en cada comida (huevos, pescado, carnes, vĂsceras, caldo de huesos).
- Verduras fibrosas como base.
- Grasas saludables (oliva, palta, coco, frutos secos).
- Cero harinas y azĂşcares por 4 semanas: la insulina se calma y el apetito se regula.
- Movimiento que “abre” la cerradura
- 10–15 min de caminata despuĂ©s de comer (sĂ, solo eso mejora la glucosa).
- Fuerza 2–3 veces/semana: sentadilla a silla, remos con banda, empujes, bisagra de cadera.
- Pasos y pausas cada 60–90 min si estás sentada.
- Sueño y estrés, los grandes moduladores
- Rutina de noche, menos pantallas, respiraciĂłn 4-2-6 por 5 minutos.
- RespiraciĂłn (2 lĂneas):
- Diafragmática: Inhalá 4 s por nariz inflando abdomen, sostené 2 s, exhalá 6–8 s suave.
- Box breathing: 4–4–4–4 → inhalá 4 s, retené 4 s, exhalá 4 s, retené 4 s (2–5 min).
- Apoyos Ăştiles

- Magnesio (treonato/bisglicinato), omega-3 y vitamina D si tus análisis lo indican.
- CĂłmo medir progreso
- Cintura que baja, energĂa más estable y menos antojos.
- Revisión con tu profesional para ajustar plan y, si hace falta, pedir análisis.
Mensaje final: no es fuerza de voluntad, es estrategia. Si le devolvĂ©s mĂşsculo al cuerpo, bajás harinas/azĂşcares y te movĂ©s un poco despuĂ©s de comer, la insulina vuelve a abrir puertas. Resultado: menos panza, más energĂa y un metabolismo que te acompaña.
