
El Virus del Papiloma Humano (HPV) es muy frecuente y se transmite por contacto sexual piel con piel. Existen más de 100 tipos. Algunos son de alto riesgo (como 16, 18, 31, 33, 45, 52, 58) y se asocian a displasias (lesiones precancerígenas) y, si persisten, a cáncer de cuello uterino. Otros son de bajo riesgo (por ejemplo, 6 y 11) y se vinculan principalmente con lesiones benignas en mucosas y semimucosas —como verrugas anogenitales— y con cambios leves del cuello (CIN1). También puede haber lesiones vinculadas a HPV en región anal y en boca/orofaringe.
En el climaterio se observa con frecuencia un “segundo pico” de HPV. A veces no es un contagio reciente sino reactivación de una infección antigua: la defensa de la mucosa baja cuando faltan estrógenos y el sistema inmune cambia con la edad. En otras situaciones sí puede tratarse de una nueva infección —por ejemplo, si hay nuevas parejas sexuales—, por lo que el uso consistente de métodos de barrera vuelve a ser clave.
Screening. El test de HPV como tamizaje primario es la estrategia ideal porque detecta mejor las infecciones de riesgo y permite espaciar controles cuando es negativo. En nuestro medio, donde no siempre está disponible para todas, el PAP con colposcopia según criterio profesional sigue siendo lo más habitual y válido. Lo importante es no saltear los controles y sostener la periodicidad que te indiquen.

Cuidar la mucosa. Con la transición menopáusica, la mucosa vulvovaginal suele volverse más fina y seca. La terapia hormonal local (cuando está indicada) mejora pH y microbiota, y las terapias regenerativas (láser, radiofrecuencia, HIFU) pueden aportar trofismo y confort. Una mucosa sana se defiende mejor frente a infecciones y facilita tomas de muestra de buena calidad.
Vacunación en adultas. Aunque la protección máxima se logra antes del inicio sexual, entre 27 y 45 años puede considerarse la vacunación si no está completa o si hay nuevas parejas. En mujeres tratadas por lesiones, vacunarse puede reducir recurrencias. Se decide en consulta, según tu historia y objetivos.
Para llevarte hoy: si pasó tiempo desde tu último control, agendá PAP/colpo (y test de HPV si tenés acceso). Si estás iniciando una nueva relación, usá barrera desde el principio. Si hay sequedad o molestias, consultá por hormonal local y opciones para mejorar el trofismo: prevención también es cuidar el tejido.
