Desayuno proteico: mañanas sin picoteo

Arrancar el día con proteína suficiente reduce antojos, estabiliza la glucosa y facilita el control de peso. En el climaterio esto se siente más: con menos estrógenos, el músculo necesita estímulo y aminoácidos para sostenerse.

Objetivo: 30–40 g de proteína reales en la primera comida. Ejemplos en nuestro medio: 3 huevos (≈18–21 g) + 100 g de queso fresco/port salut; yogur griego natural (200 g) + 30 g de nueces + 2 cdas. de semillas; 120–150 g de carne blanca/roja del día anterior en omelette; opción vegetariana bien diseñada: 150 g de tofu + 2 huevos o 200 g de yogur griego + 60 g de granos cocidos. Complementar con fibra (fruta entera) y grasas saludables (palta, oliva) ayuda a la saciedad.

Evitar harinas/azúcares al despertar previene picos y caídas de energía. El café va, idealmente después de la primera comida si sos sensible a la ansiedad. Agua y luz solar matinal terminan de “prender” el día.

Probá 7 días con desayuno proteico y contame cómo cambian tu hambre y foco. Si cuesta llegar a la cantidad, lo ajustamos juntos.

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