Menos harinas, más proteína animal y grasas saludables
Reducir drásticamente azúcares y almidones procesados –y retirar el gluten– baja la inflamación y evita picos de insulina. Priorizar huevos, hígado, pescados grasos, caldo de huesos, palta y aceite de oliva preserva músculo, saciedad y energía.

