Dormir primero: el hábito que ordena hormonas
🌙 Dormir primero: tu hábito maestro
Una buena noche ordena hormonas, apetito y ánimo. Se entrena como cualquier músculo.
Leer artículo completo →
🌙 Dormir primero: tu hábito maestro
Una buena noche ordena hormonas, apetito y ánimo. Se entrena como cualquier músculo.
Leer artículo completo →
La mente lenta no es “costumbre”: sueño, glucosa y estrógenos tienen mucho que ver. Hay pasos simples que devuelven foco y energía.
Leer artículo completo →
Niebla mental en perimenopausia
No es “falta de voluntad”: hormonas, inflamación y metabolismo explican la cabeza lenta. Te dejo un plan claro para recuperar foco.
Los cambios hormonales también cambian tu intestino. Te cuento cómo acompañarlo con comida real.
Músculo y hueso: aliados silenciosos
El músculo y el hueso dialogan: fuerza, carga y buenos nutrientes hacen que tus huesos sean más resistentes y saludables. Conocer cómo operan las señales hormonales y metabólicas permite entrenar con sentido.
Recuperar el deseo es posible
El deseo sexual no es estático: depende de hormonas, cerebro, cuerpo y experiencias. Conociendo cómo actúan esas señales y acompañándolo con hábitos, podés recuperar ganas de intimidad sin culpa ni presión.
La mama también cambia con el tiempo
Pubertad, lactancia y climaterio: las mamas responden a cada etapa hormonal. Entender estos cambios ayuda a cuidarlas mejor y perderles el miedo.
Cuidar el corazón en el climaterio
La caída de estrógenos y testosterona durante el climaterio impacta en la elasticidad de las arterias, el metabolismo y la energía. Cuidar la inflamación y mantener hábitos diarios es clave para la salud cardiovascular.
🧪 Climaterio y “panza rebelde”: al bajar las hormonas, sube la resistencia a la insulina. La salida no es pasar hambre: menos harinas y azúcares, más proteína y grasas saludables, caminatas postpreandiales y 2–3 días de fuerza. El cuerpo vuelve a responder.
Hormonas a tu medida.
Los sofocos, el insomnio y los cambios de ánimo se pueden aliviar con ajustes de vida, con fármacos no hormonales o con terapia hormonal personalizada. Las fórmulas bioidénticas magistrales, cremas, geles, parches, pellets subcutáneos o la tibolona devuelven bienestar y protegen huesos, corazón y cerebro cuando se indican a tiempo.