Control mamario: qué cambia, cómo controlarte y cuándo consultar

Estilo de vida que suma

Tus mamas no son “siempre iguales”: responden a hormonas, embarazo, lactancia, peso y edad. En la adolescencia crecen; en los 20–30 pueden sentirse más tensas y nodulares según el ciclo; con los embarazos y la lactancia cambian volumen y consistencia; y a partir del climaterio el tejido glandular se reemplaza poco a poco por grasa, lo que a veces hace más legible la mamografía. Aun así, cada mujer es distinta: algunas conservan mamas densas y requieren estrategias de control adaptadas.

Estudios y frecuencia de control

  • Mamografía. En la mayoría de las guías actuales, el inicio de control para riesgo promedio se sitúa entre los 40 y los 50 años. Varias sociedades recomiendan comenzar a los 40 (anual o bianual según criterio y contexto); otras proponen cribado bienal de 40 a 74. En nuestro medio, numerosos equipos proponen mamografía anual desde los 40 para mujeres asintomáticas y sin antecedentes; lo definimos juntas según tu historia y tus factores de riesgo. breastsurgeons.org uspreventiveservicestaskforce.org samas.org.ar
  • Ecografía. No reemplaza a la mamografía, pero complementa en mamas densas, ante un hallazgo o dolor localizado, y en seguimiento de quistes o nódulos. Las indicaciones se ajustan caso por caso. acsearch.acr.org
  • Resonancia (RM). Se reserva para alto riesgo (p. ej., mutaciones BRCA, riesgo calculado ≥20–25%, antecedentes de radioterapia torácica) o situaciones clínicas específicas. jacr.org
  • Evaluación del riesgo. Vale la pena calcular riesgo personal (antecedentes familiares, densidad, biología previa) a partir de los 25–30 y volver a estimarlo en el climaterio: el plan de estudios puede cambiar si el riesgo es mayor al promedio. breastsurgeons.org

Sobre el examen en casa: hoy se habla más de “conciencia mamaria” que de un autoexamen rígido. Conocé tu patrón habitual y consultá si aparece algo nuevo.

A qué estar atenta (y no postergar)

Un bulto nuevo que persiste, cambios en la piel (enrojecida, “piel de naranja”), retracción del pezón, secreción sanguinolenta o transparente unilateral, cambio de forma que no estaba, o ganglio axilar agrandado. El dolor aislado suele ser benigno, pero si es focal y sostenido también merece evaluación. Pedí turno: cuanto antes se estudia, más simple es resolver. (Recordá que la gran mayoría de hallazgos terminan siendo benignos.)

El climaterio, la densidad y el contexto hormonal

Con menos estrógenos, el tejido mamario suele perder densidad y el estudio radiológico se vuelve más claro; al mismo tiempo pueden aparecer quistes o molestias transitorias por cambios de composición. Si usás terapia hormonal (local o sistémica), informalo para que el equipo programe tus controles en el momento adecuado del tratamiento. En mamas muy densas, tu profesional puede sugerir ecografía complementaria o, si el riesgo es alto, RM. acsearch.acr.orgjacr.org

Dormir bien, entrenar fuerza y caminar, mantener peso saludable, preferir alimentos reales y limitar alcohol mejoran el terreno metabólico y hormonal: son hábitos que impactan positivamente en salud mamaria y en tu longevidad.


Cierre. El mejor control es el que podés sostener: un plan claro según tu edad, tu densidad mamaria y tu riesgo, más una actitud atenta ante cambios. Si querés, revisamos juntas tus estudios previos, calculamos riesgo y dejamos agendado un esquema de controles para los próximos años.

(Basado en recomendaciones de sociedades de mastología, radiología y cirugía mamaria; variaciones pueden existir entre países y sistemas de salud. Conversemos el plan que mejor se adapte a vos.) samas.org.ar breastsurgeons.org uspreventiveservicestaskforce.org acsearch.acr.org jacr.org

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