Por qué apostar a más proteína animal y menos carbohidratos refinados
1. Carbohidratos “rápidos” e inflamación
Harinas, azúcar y cereales modernos elevan insulina, favorecen grasa abdominal y promueven inflamación de bajo grado. Quitar estos alimentos estabiliza glucosa, reduce antojos y mejora energía en la transición hormonal.
2. Gluten: intolerancia de especie
El gluten daña claramente al celíaco, pero la literatura funcional expone que el ser humano en general muestra una respuesta inflamatoria y mayor permeabilidad intestinal ante su consumo continuado. Retirarlo disminuye hinchazón, niebla mental y dolores articulares en muchas personas.
3. Proteína animal de calidad
Múltiples estudios coinciden en que 1,2–1,5 g de proteína/kg/día, con énfasis en fuentes densas en micronutrientes (hígado, riñones, mollejas, caldo de huesos, huevos, pescados azules) preserva músculo, colágeno y hormonas, y carnes de diferentes órganos como riñón, hígado, mollejas, seso, aportan hierro hemo, B12 y vitamina A que suelen faltar en dietas basadas en harinas.
4. Grasas que sanan
Aceite de oliva extra virgen, palta, coco y frutos secos estabilizan saciedad y nutren membranas celulares; el omega‑3 de pescado reduce triglicéridos y modula inflamación. Sustituir panes y galletas por estas grasas no “engorda” si los carbohidratos se mantienen bajos.
5. Plan práctico
- Plato base: ½ proteína animal (carne, huevo o pescado) + ¼ verduras fibrosas + ¼ grasas buenas.
- Desayuno simple: huevos revueltos con palta.
- Almuerzo: ensalada verde con atún y aceite de oliva.
- Cena: caldo de huesos con trozos de pollo y brócoli salteado en ghee.
- Snacks: puñado de nueces o aceitunas.
- Agua, infusiones sin azúcar.
6. Paso siguiente
Antes de ajustes finos (cetosis terapéutica, ayuno, etc.), enfocate 4 semanas en cero harinas / azúcares, proteína animal adecuada y grasas buenas. Monitorea energía, cintura y digestión; la mayoría ve mejoras claras. Consultá a un profesional funcional para personalizar suplementos (magnesio, colágeno, vitamina D) y descartar carencias.
Menos carbos, más proteína y grasa real: fórmula simple, sostenible y profundamente antiinflamatoria.
